Lugar pequeño, post pequeño, no hay tanto para decir del Almacén de Cervezas.
El almacén de cervezas tiene muchas botellas de cerveza para vender, excelente variedad. Ahora, para tomar ahí, quizás sea un problema. Tienen lo que ellos llaman "Jirafa" (que en otros lugares se conoce también como "misil"), de hasta 2,5lts de cerveza. En un bar con 5 mesas ocupadas, y (aparentemente) tres pedidos de Jirafa, hicieron que nuestra comida llegara antes que la cerveza.
Sí se puede decir que la comida es abundante y la verdad que comimos bien, pero por un rato necesitamos una patada voladora ninja al pecho para bajar la comida, hasta que al fin llegó la cerveza. En cualquier otro lugar, les diría que es algo que puede pasar, pero en una cervecería, es un poco extraño.
Tampoco espere usted, como hemos visto en la entrega de Guerra de Cervecerías (Fenicia vs Antares), variedad de cervezas artesanales tiradas. Toda la variedad de cervezas (artesanales o no), son embotelladas. No se a ustedes, pero lo embotellado me da una impresión de poco artesanal y mas de fabricación masiva, aunque no necesariamente sea así. Sprite dice "la imagen no es nada, la sed es todo", pero también dice "las cosas como son", y la realidad es que la imagen juega un papel importante en lo artesanal (¿Me faltó un "Tome Sprite!" para hacerle el chivo, no?).
El mozo era un muchacho/a (todavía no estoy del todo seguro, y no es broma) muy atento/a, agradable y cortés. Desde ese punto de vista, la atención fue excelente. Sí destaco que con cinco mesas ocupadas, también se quedaron sin algunas cosas de la carta que pedimos. Vaya uno a saber si el lugar estaba lleno cuantas cosas de la carta no tendrían.
CONCLUSION: Si bien el lugar no es feo, la comida es rica (con posterior patada voladora ninja para bajarla hasta que trajeran la cerveza), pero si hiciéramos un bizarro trío entre las cervecerías que ya visitamos, el Almacén quedaría bien atrás en la carrera.