¡Que ubicación privilegiada!... ... y ahí se me terminó lo bueno para decir (casi).
Lo segundo bueno para decir, es que en cuanto a amabilidad, las mozas fueron muy amables. Ahora, en cuanto a habilidades mozísticas (¿¿¿???)... ... Supongo que es un buen ejercicio aeróbico estar enarbolando los brazos sentado afuera, cuando las mozas no salen o miran para afuera, pero para hacer correr el vodka, no tan lindo.
Debido a que nos juntamos con la idea de hacer unos drinks con vodka, en honor a que nos conocemos de un lugar relacionado con el mismo, fuimos en horario de after office puede decirse. Comenzamos con un pedido simple, maní y tres tragos con vodka (los tres pedimos el mismo trago), dos de ellos cargaditos, y uno liviano (porque una señorita siempre pide el primer trago liviano, hasta que se embriaga y toda la señoritez se va al diantre). Los tragos tardaron unos buenos 10 minutos, y cuando la moza vino, no sabía cual de los 3 tragos era el liviano, cosa que creo no era pedir demasiado. Además, los tragos eran chicos, no tenían los ingredientes correctos (la menta NO reemplaza a la hierba buena. NO NO Y NO!!!), y eran en un 90% hielo, y en un 10% bebidas.
Cuando llegó el momento de pedir el segundo trago, ya pedimos los tres tragos cargaditos (dos tragos iguales, cargaditos, y un trago igual a los de la ronda anterior). Los dos tragos que se suponía vinieran cargados, parecían jugo tang. Así que (cuando pudimos encontrarla), le dimos a la moza los dos tragos, para que el barman le agregue mas vodka (y lo que asumimos sería un o dos dosis de saliva a cada uno). Si estaba escupido no lo sentí, porque seguía empalagoso una vez que volvió. Mas vodka no ayudó al trago. Y no sentí gusto o textura de escupida, que capaz que si lo sentía, ayudaba a mejorar el trago.
Después de un par de tragos, pedir algo para comer es esencial. Acá tengo algo bueno para decir. Pedimos una picada para dos, que era realmente grande, y la verdad que estaba muy rica (aunque también tardó un muy buen rato, mas de lo que debiera tardar en salir un plato que son casi en su totalidad ingredientes cortados y sin cocción).
Varios tragos y varias jarras de cerveza después, quizás hagan que no sea muy objetivo acerca de la última parte de la noche, así que solo voy a decir, que por varios tragos, y una picada para dos, el precio hubiese estado bien si los tragos no hubiesen sido chicos, suaves y con demasiado hielo. Y digo bien solamente, porque no fue barato tampoco.
CONCLUSION: Comida rica y mozas muy amables en una ubicación privilegiada. Mezclado con una atención que no puede calificarse de otra manera que no sea mala en cuestiones muy simples y tragos que si fuera el dueño, sacaría de la carta o cobraría no mas de 10 pesos antes que servir lo que nos trajeron al precio que nos lo cobraron. Como siempre digo, esto fue mi experiencia y no necesariamente la que usted, lector, experimente si va, pero yo, planeo no volver a menos que no pueda evitarlo.