viernes, 22 de julio de 2016

Pampa. Mendoza y Moreno. 21/07/2016. Cena.

VOLVIO EL BLOG!! (por tiempo limitado). Como algunos de ustedes saben, queridos adeptos al blog, hace dos años dejé este blog ya que me fui a vivir a Inglaterra.

Pero dos años después, que esta bella Rosario me encuentra de visita, mis ganas de volver a escribirles, aunque sea por tiempo limitado venia levantando desde incluso varios meses antes de llegar.

Muchas cosas han cambiado, principalmente mi computadora, que ahora carece de la letra ñ, acentos y demás modismos del castellano que hacen que escribir se vuelva engorroso y tenga que acordarme los códigos ASCII de cada letra con acento y la ñ (que por si se olvidaron, es Alt + 164)… Nostalgia a mil, en especial cuando tiene que hacer la é y uno se pregunta por qué esa es Alt + 130 cuando todos los otros acentos son desde 160 a 163... NO TIENE SENTIDO!

Como disclaimer, supongo que a través de las entradas que haga en las cortas tres semanas que estoy en Rosario, pueden llegar a verse ciertas comparaciones con el “primer mundo” que supongo son inevitables, aunque haré mi mejor esfuerzo por no volverme una de esas personas que siempre dicen “Ah, porque eso en Europa no pasa”. Principalmente, porque sí pasan! El primer mundo y el tercero están muy cerca, créanme.

A Pampa fui como festejo de cumpleaños de mis suegros, que cumplen los años el mismo día.
Antes que nada, déjenme decirles que como Rosarino, y como Argentino, jamás había visto la necesidad de que una parrilla tenga más cosas en la carta que asado, porque no importa incluso que tan chico sea un nene, o que tan vegetariano sea alguien, si vas a una parrilla, comés asado!

Pero ayer, confieso que he pecado. Ayer comí pastas… en una parrilla. Si después de leer esto, no cerró la página y se fue, sepa disculpar mis pecados. En mi defensa he de admitir que mi consumo de carne de vaca en Inglaterra ha bajado mucho, por el simple motivo de que no tiene comparación, es mala. Y como agravante, que en mis primeros 3 días en Rosario, tuve 5 asados, con lo cual la saturación de carne vacuna es importante (Yo sé que justificarme a mí mismo ante ustedes es innecesario, pero necesitaba hacer el descargo para no sentirme tan mal yo, sepa entender).

Pero al tema en cuestión, que es la parrilla. 10 comensales incluidos un niño, porque uno crece y los niños empiezan a aparecer alrededor de uno, y de pronto más que elegir dónde ir porque es rico, se elige por donde los chicos puedan estar tranquilos.

Mozo de profesión, que siempre en mis escritos dije faltan en Rosario, ya empezando con uno de esos, suena prometedor. Con 10 comensales, algunos comiendo parrillada, otros no, el mozo vino y yo con todas mis ganas de que tome todos los pedidos sin anotar nada y que después no le erre a ninguno, como los mozos de profesión siempre hacen! Pero al final, un poco de decepción al ver que sacaba un papelito y una birome para anotar. Hay que saber entender, la verdad que fue un pedido complejo, incluyendo mis sorrentinos de jamón crudo y queso con pesto de rúcula.

En cuestión de espacio, Pampa tiene una distancia decente entre las mesas, por lo cual uno no siente que está comiendo con los desconocidos de al lado, cosa siempre buena para evitar la situación incómoda de que el señor desconocido de al lado le pregunte por qué carajo uno está comiendo sorrentinos en una parrilla.

Uno está un poco oxidado para esto del blog y de prestar atención así que la verdad que no tengo idea si aceptan tarjeta o no, eso le queda a usted llamar y preguntar. No me haga llamar a mí que el roaming del celular de Inglaterra me asesina!

En cuanto a la comida, vino bastante rápido, la carne en el término que se le pidió al mozo, rica. Y he de admitir que el mozo se acordó de poner el plato de sorrentinos enfrente mío (quizás por desprecio al hereje que come sorrentinos en la parrilla).

Cosa que me gusta de las parrillas, en especial cuando uno va en grupo, es la el café y la copita de champagne de cortesía. Son esas cosas que suman aunque uno en la mente está pensando “Seguro que este comerciante de mierda me lo está cobrando en el precio del resto de la comida”. Aceptemos como regalo y sigamos para adelante.

Después de 2 años de no vivir en el país, no puedo decirle si me pareció caro o barato, porque tengo una confusión importante que cada cosa que compro, no sé si me están arrancando la cabeza o no. Así que pongo acá los hechos, y usted saque conclusiones. 10 personas incluyendo un niño con plato de fideos y un adulto que no come (no pregunte, esa es otra historia y una larga!). 6 entradas de empandas a la parrilla, asado, mis sorrentinos, cerveza, un comensal con vino, gaseosas (la bebida no medimos, tomamos lo que queríamos tomar), sin postre (llevamos torta para los cumpleañeros) hizo un total de $300.- por persona, incluyendo una propina de como 350 mangos.

Si me dice en los comentarios si es caro o barato, puedo empezar en estas limitadas 3 semanas, ver si me arrancan la cabeza o no.

CONCLUSIÓN: Pasamos un buen rato, bien atendido y con comida que disfruté. El ambiente, óptimo para lo que fue, un cumpleaños de 60 años. No espere ver a Topa o a las Bandana ahí, obviamente. Y sí!!! Cuando llegué una de las primeras cosas que me desayuné es que vuelven las Bandana... Quién hubiese pensado!!! Que cosas innecesarias que pasan en esta vida, no?

Una de las otras cosas que me olvidé es como actualizar el mapita que ve al lado para poner el lugar en mi mapita… así que no lo hice!

En el interín, estése atento (existe la palabra estése??) a las próximas entradas. Por tiempo limitado ONLY!

sábado, 26 de octubre de 2013

Room 302. 3 de Febrero 893 . 25/10/13. Cena

Desde hace tiempo que voy a lugares que no me inspiran escribir nada ya que nada los diferencia, o he estado disfrutando ir a lugares ya conocidos que disfruto. Pero por tratarse de nuestro aniversario, decidimos volver al lugar donde tuvimos nuestra primera cita oficial cinco años atrás (La primera cita no oficial fue en el sillón de mi casa!... Faaaaaaaa, Jhon Coginson me decían). Volvimos a ese lugar donde he ido tantas veces a lo largo de los años y al que no iba dese hace casi dos años, y siempre he disfrutado tanto.

Por eso que la primera vez que voy desde que existe este blog y que puedo escribir de este lugar... me duele tanto lo que voy a tener que escribir.

Si bien figura en su página de Facebook como que abren todos los días, es medio una lotería, creo que abren de jueves a sábado, pero no puedo decirles con seguridad, porque la verdad que no estoy seguro.

Puedo decir como positivo que el lugar está ambientado para tener la perfecta cita romántica abajo. 7 mesas bien ubicadas, en un lugar chico, acogedor, con la perfecta iluminación para estar e  pareja. Y arriba, con 5 o 6 mesas, algunas bajas, para comer sentado sobre almohadones, bien ocultos, es el lugar perfecto para la cita de trampa!

El formato de la carta, ha cambiado desde la última vez que fui, ahora siendo hojas laminadas agarradas por ganchos de carpeta, con las hojas rotas, descuidadas y escritas en lápiz... y a juzgar por lo que pasó durante la cena, casi que ni hacía falta su existencia.

Pedí el trago que pido cada vez que voy a ese lugar, el daikiri de albahaca, que a pesar de como suena, es exquisito. Me dicen que se les había roto la licuadora, por lo que no tenían disponible ningún trago que la requiriera. ¿Cómo, siendo un lugar que no es nada barato, podés quedarte un viernes sin licuadora? Hay supermercados abiertos hasta las 9 y media de la noche que venden licuadoras. La amortizás en tres tragos. Me escapa como a un dueño o encargado se le ocurre como preferible no tener tragos de la carta, a salir al súper 20 minutos. Es inaceptable.

Elijo de la carta una segunda opción de trago para tomar mientras espero la entrada. Tampooooco tienen ese trago porque no tenían el jugo de mango que llevaba. Ya resignado, le sugiero al mozo que cambiemos de estrategia, y que me diga qué tragos si tiene, para elegir de esas opciones. Estando en la página de vodkas Absolut, me dice que los Absolut los tenían casi todos... Ese "casi" me asustó un poco, pero me arriesgué y pedí uno.

En algún momento, al mozo parece que le dió vergüenza decirme que el Absolut Ruby Red que llevaba el trago no lo tenían, por lo que entre los dos mozos (el que nos atendía, y el que me preparó el trago), decidieron intentar engañarme, reemplazando el Absolut, con un simple Smirnoff. Si se los estoy contando, es porque se imaginarán que el engaño no funcionó. No solo el gusto del Ruby Red es característico, sino que el lugar ez tan chico, que vi al mozo preparando mi trago, ponerle el Smirnoff. IN A CEP TA BLE.

Hasta ahora no lo había mencionado, pero la especialidad del lugar es la comida tailandesa, y todo lo que he probado de esa especialidad del lugar me ha gustado mucho.... hasta ahora. Puedo decir que las entradas y el plato de entraña que pidió mi medio limón estaban deliciosas, eso sí. Pero desde la última vez que fui, han agregado algunos platos de curry que decidí probar. Solo una vez anterior había probado curry, y como ya he dicho, no soy un especialista en comidas, por lo que entre los dos currys que probé en mi vida (muuuuuuuy distintos el uno del otro), no puedo decir cuál es el más auténtico. Pero puedo decir que cuando escucho la palabra curry, espero algún tipo de picante, ya sea mucho o poco. Este curry era una sopa de verduras con langostinos, picante cero, gusto meeeh, sopa de verduras.

De más está decir que pedí la carta de tragos de nuevo, porque iba a pedir una copa de vino  pero si en un trago me cambian Absolut y ni siquiera me lo cambian por otro Absolut, ni me quiero imaginar lo que me pondrían en una copa de vino. Le pedí al mozo que me avisara si no tenía algo del trago, porque la falta del Ruby Red se había notado, y me lo quiso justificar con los problemas para encontrar bebidas por las restricciones de las importaciones.... como si a mi, como comensal, me importara. Entiendo perfectamente la dificultad para encontrar bebidas, pero sigue siendo indefendible que tampoco tengas otros ingredientes, y ciertamente no justifica el intento barato de engaño.

Y cuando pido la carta de postres, el mozo, supongo ya resignado a que las cosas no salieran bien, elige decirnos que prefiere decirnos los postres que tiene, porque están cambiados de lo que figura en la completamente inútil carta.

Para cenar dos personas pagamos 400 pesos, y la verdad no quise ni quedarme a averiguar si aceptaban tarjetas. Como he mencionado anteriormente, no tengo problemas en pagar más de la media por una comida, siempre y cuando la calidad lo justifique, que ciertamente no ha sido el caso.

CONCLUSIÓN: A este Room no vuelvo. Caro, sin la mitad de las cosas que figuran en una carta tan rota y descuidada como útil solo para pedir algo que no van a tener. El intento fallido de engaño destiñó mi humor para toda la noche, y ciertamente no siento que haya recibido ni la mitad del valor que pagamos. Como alguien que ha ido muchas veces a través de muchos años a este lugar (y que lo na disfrutado y recomendado mucho), puedo decir que el grado de involución que se ve me parece terrible. Tendría que haber ido a otro lugar en vez de aca para mi aniversario.

viernes, 24 de mayo de 2013

Bell' Angolo. Agrelo 1822. 19/05/2013. Cena


¡Salir a comer en Rosario sale caro! Hace rato que no podía escribir nada, porque no podía pagarlo. Si alguien quiere pagarme por hacer esto, mientras no sea de un restaurante a cambio de una buena reseña, no me quejo.

Respecto de Bell´ Angolo, restaurante que en foursquare figura como italiano (aunque con aspecto francés), puedo decir que ha habido ciertamente algunos elementos tan cruzados como lo italiano y francés.

Digo francés y en realidad no es que tenga demasiada idea, pero esa es la impresión que me dio la ambientación. No sabría cómo definirlo, a excepción de que me pareció “Frú frú”. Para mí, cualquier cosa frú frú, es afrancesada, así que para mí, la ambientación es francesa. Las curvas de las sillas, de las mesas, los colores pastel tirando al rosado o salmón o cual sea de nombre que le ponen a los colores que ya me pierdo, no me dieron la impresión de la trattoria italiana, sino del café francés.

La parte buena del asunto es que las mesas están a una distancia las unas de las otras que permite tener privacidad, lugar para moverse y estar cómodos, que hoy en día, con tantos lugares donde uno está como ganado, la comodidad no es una cuestión menor y ciertamente no pasa desapercibida.

Los domingos a la noche hay lugares que se relajan, y este es uno. Que se relaje es entendible, ya que había unas 4 mesas ocupadas en todo el lugar. Creo que me estoy volviendo un poco antropofóbico, y las aglomeraciones de gente empiezan a molestarme, así que, el que haya poca gente es un plus para mí, pero que yo me relaje, no significa que el servicio deba hacerlo.

La moza fue muy amable y servicial, aunque con tendencia a no estar a la vista por largos periodos de tiempo. Podemos decir que una casualidad del destino hizo que no precisáramos muchas cosas en los momentos de desaparición.

Para un lugar con 4 mesas ocupadas, que dos platos hayan llegado y los otros dos hayan llegado unos 5 minutos después, no es algo bueno ciertamente, me da un poco de cosa comer mientras la gente me mira (no es que me lo haya impedido…), y encima para comida que no era nada especial. Pedí la sugerencia de risotto con calamares, y los calamares estaban bastante gomosos. Si es la sugerencia, esperaría una ejecución perfecta.

CONCLUSIÓN: El lugar lindo, frú frú. La comida bastante comunacha, la atención bien pero también comunacha, y solo porque no precisamos gran cosa. La verdad que ganas de volver no tengo. Usted siéntase libre de probar y comentar su opinión.

viernes, 1 de marzo de 2013

Beatles Memo Rosario. Bvd Oroño 107 bis. 21/02/2013. After Office

Hacía rato que quería ir a este lugar, y al fin pude cumplirlo. El lugar es un museo excelente dedicado a los 4 de Liverpool, lleno de memorabilia, videos y decoración al tono. Como pub o lugar gastronómico... es un museo excelente...

El título dice After office y no dice cena, porque por primera vez desde que escribo este blog, me levanté y me fui del lugar sin finalizar el objetivo. Ibamos a cenar, y terminamos yéndonos a otro lado a comer.

Llegamos y tomamos una cerveza. Empezamos a ver la carta de comidas, y lo que caracterizó a esa mesa de tres es que no había nada que nos provocara un "Quiero probar eso!" Y se le suma el hecho de que a pesar de estar excelentemente ambientado, cenicero de latón (si hubiese todavía un "Todo x $2", de ahí vendría el cenicero), copetinero con impreso de marca de mayonesa (de esos que cuando eramos adolescentes nos robábamos de un minimarket o un tugurio de mala muerte).

Decidimos pedir una porción de fish and chips, para comer algo "Brit", ya que miramos la carta durante 15 minutos sin poder decidirnos qué comer, ya que nada de la carta nos provocaba pedirlo. Lo pedimos con alioli. Yo se que un alioli es parecido a una mayonesa, pero esto parecía mayonesa condimentada, y no alioli. Hay una diferencia, y se nota. El condimento que tenía el "alioli", no lo tenía el pescado rebozado, que tenía gusto acuoso y desabrido.

Seguimos explorando la carta durante toda la hora que estuvimos en el lugar. La carta parecía la misma carta que podemos tener en un lugar de mala muerte, con nombres en inglés. Los platos de la Cocina de Linda incluyen un salteado común y corriente, las picadas eran picadas de lo mas pedestres y comunes. Los sandwiches eran hamburguesas, lomitos y otros sandwiches comunes y sin inspiración que podría comprar en la rotisería de barrio. Parecía la carta de ese barcito de medio pelo donde uno se sienta a comer algo al paso para irse rápido, donde uno para porque no hay otra cosa para comer.

La atención no presentó nada en particular, ni bueno ni malo. Tan regular como la carta. A metro y medio nuestro, mozos hablando entre sí en vez de mirar las mesas y la gente que los llamaba. Y en cuanto a precio, gastamos en 3 pintas, 2 gaseosas y un fish and chips, 150 manguetes, así que los dejo a ustedes evaluar.

Finalmente, después de una hora en la que los 3 comensales no podíamos decidir qué comer, porque realmente no queríamos comer nada de lo que había en la carta de lo inapetente que sonaba todo, decidimos finalmente levantar campamento e irnos a cenar a otro lado.

CONCLUSIÓN: Excelente museo Beatle. Eso es todo

sábado, 2 de febrero de 2013

Paco Tío. Sarmiento 778 - Local 10. 30/01/2013. Cena.

Un clásico escondido. Escondido para otros, ya que no puedo decir que es la primera vez que voy. De hecho, se puede decir que soy habitué del lugar desde, bueno, toda mi vida.

Podemos llamarlo bar clásico de borrachos, si los hay. Con los señores de todos los días sentados en la barra con su whiskey importado, con las señoras, ya de la tercera edad, que se juntan a tomar el té con torta, pero en vez de té, toman champagne.

Adoro este lugar. Sepanlo antes de seguir leyendo, pero tengo que admitir mis falencias en juzgarlo, ya que llevo una vida ahí adentro. Si lo miran, parece el bar de un aeropuerto, o de un hospital cheto. Es simple, con poca luz (la suficiente) y a pesar de eso, tiene una pinta de lugar aristocrático de los años 40, que me encanta. Quisiera decirles qué pueden ver al ver la carta, pero la verdad que en mas de 25 años de ir a ese lugar, no creo que alguna vez haya pedido la carta.

Para mí, Paco Tío es para comer un "Ingrediente", que es la denominación del lugar para una picadita. Pero nada de una picadita pedorra... estamos hablando de ciruelas pasas envueltas en panceta, torrejas de verduras, canapés, jamón con ananá y queso con cerezas y demás, que me encantan. Desconozco si tienen comidas mas que sandwichería, pero eso no debería importarle a usted, pida un ingrediente!

Y en mi humilde opinión, la que es LEJOS la mejor cocktelería de la ciudad. No se como hacen el café. No se que bebidas tienen disponibles, además de alcohólicas. Sí sé que los mozos (los viejos al menos) son barman, y barman de competición, barman de aquellas épocas que inventaban tragos en honor a una mujer, que los ponían a competir en competencias internacionales para hacer los cocktails mas ricos, mas originales, sin necesidad de hacer malabares con las botellas, para esconder atrás de un truco barato de circo, sus falencias en el alcohol o en la estética de un cocktail.

Esos mozos que te saludan como si te conocieran de toda la vida (cosa que en mi caso es cierto), saludan a tus amigos que no conocen y llevás por primera vez, con toda la onda, y siempre, sin excepción, no te vas del lugar sin que te cuente un chiste de salón.

Tengo que admitir además, que en un bar de borrachos fuertes, me conocieron como "El 14" durante un tiempo, y que siempre estuve abierto a que inventen conmigo, por lo que siempre llegué, y si no sabía que pedir, simplemente le decía al mozo si quería algo seco, algo demi sec o algo dulce, y el mozo experimentaba conmigo y me traía el cocktail que quería (y yo feliz). Y no temo admitir que alguna que otra vez, he hecho un "brunch" ahí... arrancando con un cocktail a las 11 de la mañana un fin de semana (¿Parece que lo de "El 14" me lo gané, no?).

Y siempre tuve un hobbie ahí adentro. Tratar de detectar el borracho escondido (que pide un jugo de naranja, y el barman ya sabe que le tiene que poner vodka por abajo de la barra), el señor de sociedad con su novia / gato, la solterona que va a intentar levantar un señor de sociedad ebrio, y demás. Para jugar un rato mientras se embriaga.

CONCLUSIÓN: Amo este lugar, lo adoro y adoro a Pepe, y a Chiche, y a Miguel (que ya se jubiló). Adoro como me atienden, adoro como atienden las otras mesas, siempre poniendo esa onda especial, por mas que conozcan o no a los comensales. Me encanta que me traigan un trago con un chiste bajo la manga. Si quiere experimentar un excelente cocktail, una picada distinta que siempre estuvo presente en Rosario, y que lo atiendan como usted siempre supo que así es como deben atenderlo cuando sale, vaya a Paco Tío. ¡Quizás me encuentre ahí!

jueves, 3 de enero de 2013

Washoku. Eva Perón 8120. 01/12/2012. Cena

Washoku es un lugar que según cuenta quienes atienden, está en un proceso de transición, para pasar a ser de un lugar de delivery, a un restaurante de sushi con delivery. En el interín, la experiencia termina siendo un intermedio entre ambas, que tiene pros y contras... y contras.

Arrancando con los pros, la comida fue muy rica, el sushi realmente estaba muy rico, al igual que un brochette que un comenzar le dio sin asco. En el departamento bebidas, me dio mala espina ver pocas botellas en un anaquel y varias de marcas que no son de primera línea. Nos ofrecieron un trago como especialidad de la casa, que tomamos con gusto y estuvo muy rico. Acá les faltó variedad e información, ya que en la carta no figuraba nada acerca de los tragos. A la carta llego en un rato.

Puedo decir que la atención fue buena, amable, aunque nada especial. Tener que esperar y buscar a la moza, cuando sos la única mesa ocupada en el lugar, deja un poco que desear. Insisto en que no fue mala la atención, pero para ser la única mesa ocupada, esperaba una atención excelente.

Creo que este es un lugar al que le voy a dar una segunda oportunidad, pero mas adelante, cuando hayan completado la transición de delivery a restaurante, porque la verdad es que soy un freak de la estandarización y de la imagen que proyectan todos los elementos del lugar; los cuales empiezo a detallar.

La carta. Me encantó la idea, de usar cuadernos como los cuadernos de comunicaciones de la primaria. Me pareció una idea brillante, aunque muy mal ejecutada. Usar un cuaderno de 100 hojas para una carta de 6 simplemente decepciona. Esperaba encontrar una carta enorme y detallada de las piezas de sushi, y no fue el caso. Además, para usar un cuaderno, a rayas, hubiese sido una buena idea imprimir la carta como si estuviese escrita en el cuaderno (si no quieren tomarse el trabajo de escribir cada cuaderno), pero ese es un toque que me hubiese gustado ver.

Vuelvo acá con el tema de los tragos, para aclarar que en la carta figuraban como "tragos" y el precio. Eso no me llama a tomar alcohol... Eso me dice que no saben exactamente que es lo que me van a poder servir, y soy un hombre que necesita saber que alcohol hay disponible para saber que alcohol quiero.

La ambientación. Acá es donde más se nota la transición. Estar sentados adentro en sillas y mesas de exterior no me dice "top" exactamente. Me da la impresión de que la gente cuando va a comer sushi, le gusta en parte sentir esta cuestión de topetitud, y el lugar no me dio esa impresión. Lo que me lleva a la vajilla. Si quisiera comer en el restaurante de sushi de la muñeca Barbie, platos de plástico serían aceptables. En un restaurante que no es exactamente barato, platos de plástico simplemente no son aceptables. Y que quien te atiende no tenga uniforme, tampoco.

Quizás piensen que estoy siendo muy detallista, y quizás sea cierto. Pero parte de lo que me lleva a escribir este blog es que a veces un lugar me genera sensaciones que no puedo identificar hasta que alguien me lo dice.

Y no acepta tarjeta. Vuelvo, como siempre, en mi cruzada contra los lugares que no aceptan tarjeta. Ni que fueran baratos. Y como todo el mundo, se quejan de la inseguridad, pero insisten en manejar cantidades obscenas de efectivo y en hacer que sus clientes tengan que andar con efectivo encima.

CONCLUSION: Muy buena comida. Pero todavía es un delivery y no un restaurante. La atención fue solo buena cuando por ser la única mesa ocupada debiera haber sido excepcional. La ambientación está llena de buenas ideas, pero la ejecución deja mucho que desear. Veo buenas intenciones, si llego a volver será solo cuando alguien me confirme que terminó la transición, que voy a ir a un restaurante, y no al Barbie's Dream Sushi Place y que voy a pagar con tarjeta, o no voy. He dicho.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Safyta. Italia 1069. 21/11/2012. Cena

Siempre dije que no soy un estudioso de la comida (aunque sí sea un aficionado a la misma), por lo que a la dificultad de opinar objetivamente acerca de la amiga comida, se le suma la dificultad de ser comida de una parte del mundo que nunca visité. Esto no significa que vaya a abstenerme de opinar sobre la comida (porque sabemos que voy a hacerlo), pero si alguna vez aclaré que opino sin un fundamento mas que mi paladar no entrenado, le sumo mi falta de conocimiento de geografía gastronómica.

El lugar no es muy grande, está decorado de acuerdo a la comida que sirve, incluso en las mozas, que tienen colgando de sus cinturas esas cosas árabes que hacen ruido mientras caminan que no se si tienen un nombre específico.

El lugar se llena en pleno día de semana, por lo que le recomiendo reservar, por mas que vaya (como nosotros) un miércoles.

No me pregunten el motivo, pero la comida árabe me provoca comerla con cerveza, pero estando todavía sin compañía, me pedí una cerveza de medio litro. Algo que disfruto de la atención de un lugar, es que la moza me pregunte antes de servir si prefiero con o sin espuma. En especial porque me gusta con espuma. También disfruto que pueda explicarme las cosas que hay en el menú, y crean ustedes, que hace falta explicación!

Voy a confesar algo. Este post, está realizado sobre la segunda vez que fui a este lugar, ya que del primero no me acuerdo la fecha, y la verdad que la atención fue bastante parecida en ambas ocasiones. La única diferencia fue que pedí cosas distintas!

En dos ocasiones, y dos mozas distintas, la atención fue muy buena, considerada. Solo preguntaron una vez si estaba todo bien, después de comer, retiraron los platos a tiempo, sin ser cargosas, sin apurarnos (a pesar de que el lugar es chico), ni dejar el plato demasiado tiempo en la mesa.

Con respecto al precio, dejenme decirle que este lugar es la viva evidencia de que se puede estar en pleno centro sin cobrar una cerveza de litro 40 mangos, y cobrarla entre 22 y 27 pesos, según la marca. Con la comida lo mismo, creo que el plato mas caro de la carta salía 30 pesos. comimos con entrada de empanada árabe, torreja de seso, plato principal, cerveza y postre (Personalmente me tomé uno de helado con vodka y licor de Cahis), y gastamos 80 pesos cada uno, incluyendo propina.

Aclaré que no soy un gourmet, pero la verdad que la comida la disfruté mucho en cuanto a su sabor, aún cuando ni siquiera puedo decir si era comida auténticamente árabe. Voy un poco mas allá y les digo que las únicas cosas que le encontré como contra al lugar, fueron que me pareció que la vajilla era muy común de bar para un lugar tan bien ambientado en la decoración, accesorios de las mozas y demás, y que las sillas son de plástico (aunque son sillas de plástico duro, y con apariencia de sillas de restaurante, y de muy buena calidad).

CONCLUSION: No hace falta esperar a las Colectividades para comer buena comida árabe. En este lugar va a comer mejor comida, mucho mas barata que en las Colectividades, en un lugar mucho mas lindo y muy bien atendido. Planeo volver y seguido, siempre reservando, que sino me quedo sin mesas!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Don Ferro. Av. Illia 1690. 06/10/12. Cena

Los nuevos clásicos. Tengo la tendencia a considerar como clásicos a los establecimientos que tienen en la ciudad mas de 30 años (o sea, que son mas grandes que yo). Sin embargo, lugares no tan viejos, se han convertido en verdaderos clásicos de la ciudad. Y por algo será.

Destaco como positivo que el lugar está bien preparado para atender en condiciones de ocupación completa de sus mesas. Los mozos ponen buen humor, algún que otro chiste, y recuerdan pedidos variados sin anotar, y sin olvidar quien pidió qué gaseosa, o qué plato. Nosotros eramos un grupo de nueve personas, por lo que si bien un solo mozo tomó el pedido, fueron varios los mozos que trajeron las cosas, de manera que no hubo que esperar que fuera y viniera ochenta veces.

En contra puedo decir que en el afán de meter mas gente, las mesas quedan demasiado juntas. La verdad que hasta cierto punto ya no se come muy cómodo que digamos. Y si le sumamos que es un lugar familiar, con chicos, cochecitos de bebés y demás, las constricciones de espacio son importantes.

En cuanto a la comida, la verdad que ni fu ni fa (es la terminología científica). Tenía expectativas, me habían dicho que se come muy bien. De hecho comimos bastante bien, pero la verdad que no fue nada espectacular. La carne era buena, pero no mejor que la carne que se puede comer en cualquier restaurante de la ciudad (que haya pasado por la aprobación de este blog).

Sí podemos decir que no pagamos caro, comiendo mucha gente pastas, y algunos carnes, mitad y mitad entre gaseosa y vino (mitad de la gente tomó vino, y la otra mitad tomó gaseosa), pagamos alrededor de $120 por persona. Diós... a que punto hemos llegado que pagar 120 morlacos por una comida me parece bien y no me parece terriblemente caro!!!

CONCLUSION: Bien la va a pasar y bien va a comer. Recuerde que es un restaurante familiar, no de alta alcurnia, así que si espera algo exclusivo, no es el lugar para usted. Recomiendo siempre reservar antes (se llena mucho mucho), y debido a las constricciones de espacio, siempre reserve para una o dos personas mas de las que realmente van a ser, para poder tener aunque sea una silla para abrigos, carteras, o lugar para el cochecito o los juguetes de los nenes sin estar tan comprimidos.

viernes, 28 de septiembre de 2012

El Cholo. Av. Illia 1701. 14/09/2012. After y Cena

¡Que ubicación privilegiada!... ... y ahí se me terminó lo bueno para decir (casi).

Lo segundo bueno para decir, es que en cuanto a amabilidad, las mozas fueron muy amables. Ahora, en cuanto a habilidades mozísticas (¿¿¿???)... ... Supongo que es un buen ejercicio aeróbico estar enarbolando los brazos sentado afuera, cuando las mozas no salen o miran para afuera, pero para hacer correr el vodka, no tan lindo.

Debido a que nos juntamos con la idea de hacer unos drinks con vodka, en honor a que nos conocemos de un lugar relacionado con el mismo, fuimos en horario de after office puede decirse. Comenzamos con un pedido simple, maní y tres tragos con vodka (los tres pedimos el mismo trago), dos de ellos cargaditos, y uno liviano (porque una señorita siempre pide el primer trago liviano, hasta que se embriaga y toda la señoritez se va al diantre). Los tragos tardaron unos buenos 10 minutos, y cuando la moza vino, no sabía cual de los 3 tragos era el liviano, cosa que creo no era pedir demasiado. Además, los tragos eran chicos, no tenían los ingredientes correctos (la menta NO reemplaza a la hierba buena. NO NO Y NO!!!), y eran en un 90% hielo, y en un 10% bebidas.

Cuando llegó el momento de pedir el segundo trago, ya pedimos los tres tragos cargaditos (dos tragos iguales, cargaditos, y un trago igual a los de la ronda anterior). Los dos tragos que se suponía vinieran cargados, parecían jugo tang. Así que (cuando pudimos encontrarla), le dimos a la moza los dos tragos, para que el barman le agregue mas vodka (y lo que asumimos sería un o dos dosis de saliva a cada uno). Si estaba escupido no lo sentí, porque seguía empalagoso una vez que volvió. Mas vodka no ayudó al trago. Y no sentí gusto o textura de escupida, que capaz que si lo sentía, ayudaba a mejorar el trago.

Después de un par de tragos, pedir algo para comer es esencial. Acá tengo algo bueno para decir. Pedimos una picada para dos, que era realmente grande, y la verdad que estaba muy rica (aunque también tardó un muy buen rato, mas de lo que debiera tardar en salir un plato que son casi en su totalidad ingredientes cortados y sin cocción).

Varios tragos y varias jarras de cerveza después, quizás hagan que no sea muy objetivo acerca de la última parte de la noche, así que solo voy a decir, que por varios tragos, y una picada para dos, el precio hubiese estado bien si los tragos no hubiesen sido chicos, suaves y con demasiado hielo. Y digo bien solamente, porque no fue barato tampoco.

CONCLUSION: Comida rica y mozas muy amables en una ubicación privilegiada. Mezclado con una atención que no puede calificarse de otra manera que no sea mala en cuestiones muy simples y tragos que si fuera el dueño, sacaría de la carta o cobraría no mas de 10 pesos antes que servir lo que nos trajeron al precio que nos lo cobraron. Como siempre digo, esto fue  mi experiencia y no necesariamente la que usted, lector, experimente si va, pero yo, planeo no volver a menos que no pueda evitarlo.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Sara de O. Bvd Oroño 1425. 01/09/2012. Cena

A veces hay que probar lugares intergeneracionales... Digamos que el promedio de edad se vio algo reducido por nuestra presencia. No es un lugar de viejos tampoco, pero sí es un lugar para la generación de quienes hoy tienen arriba de cuarenta... cuarentipico. Y a la que le haya ido bien.

No tuvimos la mejor primera impresión del lugar. Quién nos recibió nos miró de arriba abajo, y la verdad que hasta hoy, todavía no se si fue por la edad, o por la vestimenta. Nos ofreció una mesa afuera, como lo que tenía disponible, aunque mesas adentro había, y mesas que nunca se ocuparon. De lo que estoy seguro es que el recepcionista, nos quiso "esconder". Como soy fumador, y el clima realmente estaba muy lindo para estar en mangas cortas, terminar afuera resultó en mi beneficio.

El mozo no pareció estar demasiado contento con la presencia de quien asumo es la dueña del lugar. Ambos fueron muy amables, y cordiales. La dueña incluso con actitud maternal, descolocando un poco al mozo que cuando vino a tomarnos el pedido se enteró que el pedido nos lo tomó la dueña. Pobre muchacho no entendía lo que pasaba! Y parecía ser viceversa. Cuando la dueña vino a la mesa de al lado a dejar un plato que habían pedido, y vio que el mozo ya lo había traído, entró también en confusión.

Lo que nadie confundió fue la amabilidad, y hasta un mozo que solo nos trajo una gaseosa preguntó como estaba la comida. La cantidad de veces que nos preguntaron todos si estaba todo bien, fue adecuada, pero en el borde de volverse incómodo o molesto. Hay que tener cuidado con esto. Preguntar demasiadas veces si está todo bien, mientras trato de llevarme el tenedor a la boca, puede pasar de amable a molesto casi sin darse cuenta.

Cuando abra la carta y vea los precios, recuerde que las porciones son grandes, levante la mandíbula, evite las ganas de salir corriendo, y recuerde que yo le advertí en este post, que iba a desembolsar una buena cantidad de billetes.

Respecto de la comida, tiene pros y contras. El pro es que la comida tiene un aire a comida de mamá, y no a comida de restaurante. No es genérica en gusto, plana. Es comida con mucho condimento, se nota que usan sal, está sazonada con muchas especias y tiene ese gustito muy bueno de cuando la comida se sazona antes de cocinarse. La contra, es que si bien las carnes que comimos eran buenas, no eran de esas carnes que se cortan solas. Al precio que tienen, esperaba carne de primerísima calidad, y si bien fue buena carne, he comido mucho mejor calidad. Para que tengan presente, mis parámetros para medir la calidad de la carne son dos. El primero es el gusto. El segundo es la fuerza que tengo que hacer para cortarla. Y esta carne tuve que hacer un poco de fuerza para cortarla.

CONCLUSION: La dueña y el mozo nos hicieron sentir bienvenidos y nos atendieron muy bien. Pero tuvimos que pasar el filtro de quien nos recibió y ubicó, que nos hizo sentir un poco lo contrario. Respecto de la atención, fue excelente. Solo insto a tener cuidado con pisarse entre mozo y dueño para no resultar en desinteligencias y parecer cargoso. Si usted tiene arriba de cuarenta, y no le importa gastar un mínimo mínimo mínimo de 160 mangos por cabeza, este lugar lo va a disfrutar mucho

jueves, 30 de agosto de 2012

Río Mio. Dorrego y el Río. 12/08/2012. Almuerzo

La importancia de la reserva en un lugar nuevo... al lado del río... al mediodía... un día hermoso... cuando el club de las embarazadas decide salir a comer... y gente idiota también.

Bueno, la verdad es que tengo que admitir que fue una cosa muy imporvisada salir a comer. En realidad, la idea era salir a caminar en una mañana de domingo de muy lindo día, y aprovechar para comer algo por ahí. Decidimos probar este lugar, que no abrió hace mucho, para comenzar la evaluación desde temprano. Ya cuando llegamos, había gente esperando, así que sabíamos que tocaba espera. Nos anotaron en la lista, nos pidieron esperar en la barra y ahí fuimos.

Llegó un momento en que la barra estaba demasiado copada, así que empezaron a hacer esperar a gente afuera, lo cual para la gente afuera no debe haber sido lo mas agradable del mundo. A nosotros, en la barra, nos ofrecieron un par de opciones de tragos de cortesía, con y sin alcohol, lo cual tengo que destacar como excelente. Creo que ya lo he dicho antes, y lo repito, es imprescindible para un buen lugar de comidas, tener una barra decente donde la gente pueda esperar tomando un aperitivo o comiendo algún tentempié.

El problema de la espera, es que terminó siendo una hora y media de espera, porque justo cuando nuestro nombre era el próximo, empezaron a llegar chicas embarazadas, a quienes les dan prioridad para darles mesas, lo cual me parece perfecto, hasta que la señora que estaba al lado nuestro escuchó que daban prioridad a chicas embarazadas, y empezó a decirle a la chica "Yo estoy embarazada, estoy embarazada". Las dos chicas que acomodaban la mesa, la pusieron en la lista, pero no le creyeron, y tomando en cuenta la botella de vino que se bajó durante la comida, asumo tendrían razón. En esta hora y media de espera, la verdad que las chicas que acomodaban le pusieron la mejor de las ondas, incluso mas de lo que podrían o deberían haberle puesto, y se ganaron la propina. Considerando que después se les enojó otra señora que tenía reserva, pero llegó tarde (aparentemente avisan que guardan la reserva por solo 15 minutos). Con lo cual casi me dan ganas de meterme y golpear a la señora por ser tan prepotente con la gente que hace su trabajo, y por cosas que son culpa de ella y no de la gente a la que le está levantando la voz.

Una vez sentados, la atención del mozo fue muy buena, solícito, rápido y atento. La verdad que comimos muy bien. En cuanto a precio, normal, ni muy muy ni tan tan.

CONCLUSION: Logística eficiente es imprescindible. Reserve antes, o vaya un día de lluvia y frio. Esté preparado para esperar en cualquier caso, aunque si tiene reserva, el tiempo de espera es nada y por ahí un trago se toma antes. Pruebelo, que a diferencia de otros que hay contra el río, este me gustó

jueves, 16 de agosto de 2012

Menganno. Pellegrini 598. 29/07/2012. Cena


Humor del mio, del que casi cae mal. Durante mucho tiempo fui a Menganno como asiduo, por ser un lugar barato y rico donde comer una pizza. Pero desde que lo renovaron, no había ido nunca, así que decidí darle un vistazo a este lugar renovado.

Los mozos siguen siendo los mismos, con ese toque de gente que sabe lo que hace. La referencia al humor, es porque la verdad que al principio el mozo no cayó bien, y de hecho hasta algún comentario en la mesa diciendo lo mal que cayó con algún que otro comentario que hizo no faltó. Pero no dejo de sentirme identificado con el mozo, que en realidad quiso ser amable con un toque de humor.

Cuando vea los precios en la carta, no le van a parecer nada baratos, pero cuando vea el tamaño de las porciones, se va a dar cuenta usted de su propio error. Error que el mozo con sus comentarios quiso salvarnos. Lo que el mozo no sabía, es cuanta hambre yo tenía un domingo a la noche después de una semana entera de ensaladitas y tarta de verdura. Después de escuchar nuestro pedido el mozo simplemente dijo “mucha comida”, a lo cual, terminamos pidiendo un poco menos (pero no tanto), cosa que por un momento pareció no caerle bien al mozo, como si hiciéramos caso omiso de su advertencia.

Cuando de tooooda la comida, sobró un pedazo de carlitos de pollo, fue que el mozo tuvo el momento que en su cabeza y en la mía fue el pico del humorismo, pero quizás para el resto haya sido el momento mas descortés que tuvo, cuando ofreció el plato con la porción de carlitos que quedaba (que no era mi plato), como para dejármelo, casi regordeándose en que algo había sobrado como él había predicho. Siendo usuario frecuente del tipo de humor chocante, puedo decirles que no creo que hubiese ni malicia, ni maltrato de su parte, aunque a veces pueda interpretarse de esa manera.

En general, puedo decir que comimos bien, abundante, incluso dos señoritas se pidieron un postre que puede describirse como “todo en un plato”, ya que tenía ensaladas de frutas, flan, helado, dulce de leche, crema chantilly, nueces, y seguro que algo me olvido, que algo mas tenía.

CONCLUSION: Para comer barato, abundante y con un toque de humor ácido, es un lugar ideal. La recomendación que hago al lugar es tener cuidado, que el humor ácido puede salir muy bien o muy mal.

viernes, 27 de julio de 2012

Almacén de Cervezas. Pellegrini 388. 24/06/2012. Cena

Lugar pequeño, post pequeño, no hay tanto para decir del Almacén de Cervezas. 

El almacén de cervezas tiene muchas botellas de cerveza para vender, excelente variedad. Ahora, para tomar ahí, quizás sea un problema. Tienen lo que ellos llaman "Jirafa" (que en otros lugares se conoce también como "misil"), de hasta 2,5lts de cerveza. En un bar con 5 mesas ocupadas, y (aparentemente) tres pedidos de Jirafa, hicieron que nuestra comida llegara antes que la cerveza.

Sí se puede decir que la comida es abundante y la verdad que comimos bien, pero por un rato necesitamos una patada voladora ninja al pecho para bajar la comida, hasta que al fin llegó la cerveza. En cualquier otro lugar, les diría que es algo que puede pasar, pero en una cervecería, es un poco extraño.

Tampoco espere usted, como hemos visto en la entrega de Guerra de Cervecerías (Fenicia vs Antares), variedad de cervezas artesanales tiradas. Toda la variedad de cervezas (artesanales o no), son embotelladas. No se a ustedes, pero lo embotellado me da una impresión de poco artesanal y mas de fabricación masiva, aunque no necesariamente sea así. Sprite dice "la imagen no es nada, la sed es todo", pero también dice "las cosas como son", y la realidad es que la imagen juega un papel importante en lo artesanal (¿Me faltó un "Tome Sprite!" para hacerle el chivo, no?).

El mozo era un muchacho/a (todavía no estoy del todo seguro, y no es broma) muy atento/a, agradable y cortés. Desde ese punto de vista, la atención fue excelente. Sí destaco que con cinco mesas ocupadas, también se quedaron sin algunas cosas de la carta que pedimos. Vaya uno a saber si el lugar estaba lleno cuantas cosas de la carta no tendrían.

CONCLUSION: Si bien el lugar no es feo, la comida es rica (con posterior patada voladora ninja para bajarla hasta que trajeran la cerveza), pero si hiciéramos un bizarro trío entre las cervecerías que ya visitamos, el Almacén quedaría bien atrás en la carrera.





martes, 10 de julio de 2012

La Marina. 1ro de Mayo 890. 25/06/2012. Cena

Este es un clásico rosarino con aire español. Y a veces los llamados de la sangre son mas fuertes que cualquier otra cosa. La Marina, en el subsuelo donde está desde que me acuerdo, es uno de esos clásicos que sin importar que día de la semana usted vaya, está lleno. Si va de noche al menos prepárese para esperar un rato.

El lugar, considerado uno de los míticos "bolichones" de la ciudad, tiene aspecto que hace justicia a la categoría de bolichón. Las mesas y las sillas no son de un restaurante fino, aunque suficientemente cómodas, la decoración marina, con cuadros y banderas españolas, principalmente de Asturias, las mesas con mantel y servilletas de tela (nada de individuales y servilletas de papel), vasos típicos de bar, y mucha mucha gente, le dicen a uno ni bien entra, que va a comer bien.

Admito que si bien la fecha del título es la última vez que fui a comer al lugar, no fue la primera ni por cerca. A través de los años he probado la carta entera, por lo que respecto de la comida, tengo una opinión bastante formada.

Con todos estos rasgos positivos, va en desprecio del lugar que no tenga un número telefónico donde poder hacer reservas (usted tiene que ir, poner su nombre y esperar), y que no acepte ninguna tarjeta y maneje solo efectivo. El problema de ir y tener que esperar, es que uno siempre tiene que ir con un Plan B, por si la espera es mas de lo que usted quiere esperar para sentarse a comer. O tiene que ir bien tempranito (digamos 20:30hs) para conseguir una mesa. Le diría también que puede ir tarde, ya que hubo gente sentándose a comer alrededor de las 23:45hs, sin embargo, le recuerdo que se trata de un bolichón, por lo que le puede ocurrir que de eso que usted quería comer, no haya mas. A mi me pasó en esta ocasión, y nos habremos sentado a las 21:45hs. Con las ganas que tenía de una Fabada (guiso de granos con chorizo, morcilla, mondongo, panceta, entre otros. Pesado, pero TAN rico).

La atención de los mozos es digna de un lugar que es un clásico, que se llena, y que mantiene cierto aire de nostalgia. Esto significa, los mozos caminan muy rápido, están siempre de un lado para el otro, no paran un segundo, por lo que no van a acercarse necesariamente a preguntarles si todo está bien. Con un promedio de edad superando por lejos los 30 años, la ventaja es que son mozos de profesión, a diferencia de otros clásicos rosarinos que ya hemos reseñado. Si bien van rápido y no paran, en el momento que la botella de bebida está vacía, el mozo para y le ofrece reponerla. Pregunte lo que quiera, que de la carta, con la misma rapidez que caminan, le responden. Conocen la carta a la perfección, incluyendo ingredientes.

Al ser un lugar español, las especialidades abarcan los guisos, pescados varios, mariscos, cazuelas, paellas, entre otros platos, y si usted prefiere comer algo frío, puede optar por los platos "navideños" (¡Mayonesa de ave, lengua a la vinagreta, arrollado casero, vitel toné, todo lo que hace mi abuela en navidad!). Quizás, si viene a comer un español a La Marina, no le caiga muy bien la argentinización de ciertos platos, pero la verdad, que para nosotros, el menú es español.

Mientras espera mesa, ve pasar los platos y si no fuera que son platos fuertes, se probaría el menú entero!

CONCLUSIÓN: Esta reseña, desgraciadamente, no puede tener una conclusión positiva, quedando en el medio. Recomiendo el lugar como lo que es, un clásico bolichón, y va a ser atendido como en un bolichón (lo cual no es para nada algo malo, todo lo contrario). Va a comer muy bien, mucho y no resulta caro (Cuatro personas gastamos 350 pesos con entrada, plato, cerveza y vino).

Pero fundamentalmente, esta reseña no puede ser positiva debido a que las dos únicas falencias que le encuentro, son críticas. Por ello tengo que recomendar al lugar, la implementación de tarjetas de débito y crédito (el lugar está siempre lleno, por lo cual no deben creer necesitarlo, pero no es una necesidad, sino un servicio que se brinda al cliente).

Y lo mas fundamental, la implementación de un número de teléfono para reservar. Pueden aclarar que la reserva se guarda por solo 15 minutos pasada la hora, pero es fundamental para que uno no tenga que ir a la deriva y pensando en otro lugar donde ir por si no encuentra mesa.

viernes, 29 de junio de 2012

El Cairo. Sarmiento esq. Santa Fe. 16/06/2012. Cena

Basta con la mentira del LOMO. Sabemos que NO es lomo!

Si bien este es un mensaje para El Cairo, también lo es para tantos otros lugares, que se piensan que uno es medio dolobu y no diferencia un pedazo de lomo de un pedazo de cuadril. Pero a este tema llegamos un poco mas adelante.

Me llama la atención que el último post acerca de un lugar con problemas de personalidad (Reseña VIP), haya sido compartido con la misma persona. ¿Tendremos nosotros alguna necesidad patológica de elegir lugares para juntarnos que tienen problemas de personalidad?

La realidad es que no hay duda, en que se trata de un bar y no de un restaurante. Este clásico siempre fue conocido como el BAR El Cairo, no el restaurante, y eso no cambió. Como rosarinos que somos, la ambientación puede resultarnos confusa, ya que está muy arregladito para el concepto que tenemos de bar, y podemos confundirlo con un restaurante, y uno bien paquete. Pero la paquetería se termina cuando los individuales son de papel (posiblemente higiénico, juzgando por la calidad del mismo), blanco, plano, sin siquiera gastarse en imprimirle el nombre del bar.

La carta tiene un poco de todo, haciendo énfasis en el "poco". Habrá dos o tres picadas / tablas, sandwichería, unas 6 variedades de pizza, muchísimia publicidad (cuando vean la carta van a pensar que cocinan de todo, pero es tooodo propaganda), y como "plato" variedad de filet de pollo o "lomo" grillé o con salsas cremas varias (puerros, roquefort y demás).

Es costumbre en Rosario que los bares que quieren servir "platos de comida", usen esta mentira del lomo. El lomo es un corte de carne muy distintivo. No soy carnicero (sí carnívoro), ni ningún especialista, probablemente si me ponen un bife de cuadril y un bife de brazuelo, no sepa distinguirlo mas que por la forma, pero sí puedo distinguirles un bife de lomo de uno de cuadril. Esto es como la canción infantil.


"Juguemos en el bosque mientras el lomo no está, ¿lomo está?", y juegue tranquilo, no se preocupe que el lomo no va a venir. Y el mozo tampoco. Empiezo a preguntarme si no será parte de la estrategia de marketing de los lugares conocidos como los Clásicos Rosarinos: Para que disfrute su estadía, necesita pasar un tiempo mínimo de dos horas y media en el lugar, por lo que para que no se pierda esta experiencia en todo su potencial, la mitad del tiempo lo va a pasar buscando el mozo.

Yo entiendo que el lugar es grande, pero es un lugar abierto. Tengo la teoría de que hay un entrepiso abajo de la barra donde los mozos se esconden a jugar a las cartas mientras la gente los busca o espera su comida. Y para pedir la cuenta... bueno, mejor ni le cuento. Ahí sí entiendo la estrategia; usted se enoja porque el mozo no aparece por ningún lado, entonces cuando ve que por comer en un bar le cobraron como en un restaurante cuatro estrellas donde lo que le sirvieron SÍ fue lomo, no le resulta tan chocante.

CONCLUSION: Para toma café, tener una reunión de trabajo por la tarde, o sacarse fotos con una estatua del genio Fontanarrosa, quizás sea un buen lugar. Siempre igual tenga la plata a mano, y apenas le traen el café, pague, que si está apurado y tiene que esperar a que el mozo aparezca, va a llegar tarde. Para comer, muchas gracias clásico rosarino, pero yo paso.

viernes, 1 de junio de 2012

Macondo Social Club. Vera Mújica esq. Arenales. 23/05/12. Cena

La vuelta del blog es casi tímida, las ganas del autor de escribir (al igual que sus ganas de trabajar, de pagar impuestos, y un gran etcétera), se quedaron en las vacaciones. También el autor, al no ser un profesional en el asunto, está sujeto a la inspiración que le genere un lugar. Y simplemente hay lugares que lo inspiran, otros que no, y otros, como este, que generan una inspiración tímida, en vez de lo arrolladoramente inspirados que puedan haber sido otros posteos (vea el post de Taipei como ejemplo, del cual el autor toma mucho orgullo, considerándolo uno de sus mejores trabajos).

En el medio de lo que parece un barrio por el que no quieren caminar, pero a una cuadra de Francia y el Río Paraná, encontramos a Macondo. Una noche mexicana en un restaurante con sucursal en Brasil. Digamos que una mezcla interesante.

El lugar es, digamos, normal, de ambientación normal. Coqueto y diferente de lo que se ve en los alrededores del lugar.

La moza se presentó, nos trajo la carta, y nos ofreció también el menú del día (la comida mexicana). La comida, abundante, los nachos de entrada eran bien caseros, con algunas salsas. Aprecio además, para una noche mexicana, la música mexicana. Pero no mariachis... imagine comiendo al son de los mariachis. ¡Me pego un tiro antes de terminar la entrada! No soy fanático del pop, y menos del pop mexicano, pero hay que admitir que hacer una noche mexicana escuchando tango no logra el mismo efecto.

Tanto la atención como la comida fue muy buena. La moza se acercó a preguntarnos si estaba todo bien, o si queríamos algo mas para tomar cuando vio nuestras copas vacías. Nuevamente hay que hacer la aclaración de que había una sola moza para todo el lugar. Con cuatro mesas ocupadas, la atención puede ser excelente, sin embargo, la misma moza para atender un lugar lleno, debe hacer a una calidad de servicio muy diferente.

CONCLUSION: Una experiencia diferente desde la zona donde se encuentra el lugar, una atención que resultó muy buena, y una ambientación a tono con el menú (que uno quisiera creer que es algo básico, pero en muchos lugares no lo es). Yo planeo volver a probar algún otro menú.

martes, 22 de mayo de 2012

Contrastes

El blog se tomó vacaciones y fue por un pequeño viaje que el autor tuvo la gran fortuna de poder hacer por el viejo continente. Los amigos insistieron en que haga reseñas de los lugares visitados, pero tengo que admitir que la idea no me gusta.

La idea del blog es centrarla en la ciudad de Rosario (como el título lo indica), y no quiero desviar la atención. Sin embargo, no está de más hacer una pequeña comparativa general, como para saber donde uno está parado. Sin embargo ADVIERTO: Las comparativas no son JAMAS para justificarse si el otro es mejor, ni para resignarse si el otro es peor o igual. Nuestro esfuerzo por seguir buscando una atención impecable es acorde a nuestros estándares, no acorde a los estándares de los demás.

En general, la comparativa es corta. Gente es gente en todo el mundo, y ciertos elementos no cambian demasiado. La gente del viejo continente también tiene que, a veces, buscar al mozo levantando la mano. En más de una ocasión, tuvimos que esperar un buen rato hasta que los mozos vinieran a atendernos. Los motivos creo pueden ser distintos, porque la verdad, algo que no faltaban eran mozos. En un lugar con 10 mesas, un mínimo de 3 mozos normalmente estaban dando vueltas por ahí. Les propongo un trato... los lectores me pagan una estadía de un año en el viejo continente, y yo me dedico a salir a comer y averiguar el motivo!

En todos lados donde fuimos, la cantidad de mozos por cantidad de mesas era mas que aceptable, he visto incluso algún bar con no mas de 4 mesas, y 2 mozos atendiendo (la pregunta que me surge en realidad es ¿Cómo hace para sobrevivir un bar con 4 mesas?).

Lo mismo se repitió en todos los lugares no gastronómicos que visitamos, siempre sorprende la cantidad de gente a tu disposición, ya sea que los encuentre fácil o no. De hecho en muchos locales de ropa, la gente trabajando parecen agentes encubiertos. Es difícil discernir si son empleados o clientes.

Creo que lo fundamental a destacar, como bueno, de todos los lugares son dos cosas: primero que nada, la sonrisa, la actitud. Ya sea que tardes o no en encontrarlos, cuando alguien te atiende, no lo hace como si te estuviera haciendo un favor. Si bien me imagino debe haber excepciones, siempre que me atendieron, fue con buena predisposición, amabilidad y una sonrisa.

Lo segundo a destacar, que es parte de la atención que te brindan, es las instalaciones. Comimos en una ocasión en una hamburguesería, con toda la pinta de carrito, pero con local. Ahora, el baño por ejemplo, limpio, muy limpio, con papel, con jabón. Cuantas veces aca vamos al baño de un lugar, para sorprendernos de lo sucia que puede ser la gente y lo descuidado que puede ser un lugar.

CONCLUSION: Desde el punto de vista de atención, el viejo mundo no aportó nada que no supiera o que incluso no obtenga en Rosario. No se si eso se supone que hable bien de nosotros, mal de ellos, o viceversa. Solo se que seguimos en la búsqueda de mejor atención en Rosario!

viernes, 27 de abril de 2012

¡EL blog de vacaciones! NO SE LO MERECE!


Este blog funciona hace unos escasos 3 meses, y la respuestas de todos ha sido abrumadora! Me dan ganas de seguir gastando todo un presupuesto en reseñar lugares donde voy. Pero amén al presupuesto, el blog será nuevo en el mundo, pero su escritor en su trabajo no lo es y necesita vacaciones. Y SE LAS TOMA!


Aprovecho entonces para dejar alguna observación acerca de las estadísticas del blog y algunas conclusiones personales al respecto.


Los posteos mas visitados fueron Taipei; y la Guerra de las Cervecerías, por lejos sobre el resto de los posteos. También observo que los posteso mas visitados en general, son de aquellos de lugares mas conocidos. Tengo esta teoría de que a los rosarinos no nos gusta demasiado la innovación (a nivel gastronómico, al menos), y tenemos una resistencia alta, cuando se trata de cosas nuevas. Por comentarios que me han llegado, mucha gente mira un posteo mío, para verificar si su experiencia en ese lugar fue parecida.


Como siempre digo, la experiencia es personal, y me limito a comentar lo que yo viví, que puede diferir de lo que alguien mas haya vivido. La idea es, a veces, hacerlo con cierto toque humorístico, que no siempre es fácil. Si supieran lo difícil que es a veces estar inspirado para escribir acerca de un lugar que no te inspiró nada especial!


Pero tengo esta idea también, como objetivo del blog, de ayudar a descubrir lugares "nuevos" (lo nuevos entre comillas, porque no necesariamente me refiero a lugares que hace poco que existen, sino también lugares que no aparecían o destacaban en el marco gastronómico aunque ya hiciera un buen tiempo que existían). Me gusta lo nuevo, quiero probarlo, y los lugares que me gustan, me inspiran a publicitarlos (de motu propio) simplemente porque no quiero que cierre antes de tener la oportunidad de ir nuevamente.


He descubierto gracias a este blog, la importancia entre simplemente comer bien, y tener una buena experiencia en un lugar. El impulso para escribirlo, empezó por una disconformidad propia, pero gracias a los lectores y su feedback, se ha vuelto una actividad muy placentera!


Aproveche, señor lector, las vacaciones del blog, para ir recomendando lugares que quiere ver reseñados!! Para probar los lugares ya reseñados que no conoce.


Y nos vemos a la vuelta!

viernes, 20 de abril de 2012

Maddalena. Pellegrini 1055. 09/04/2012. Cena

Esta vez es personal!!! Literalmente. Si usted recuerda, mi primer reseña fue de la atención del delivery de Maddalena (no de la misma sucursal, pero sí del mismo establecimiento). Y si no recuerda, vaya para atrás y lea nuevamente.

Si bien este blog es de atención, mi primer problema no fue la misma, sino la gente. Esa manía que tiene la gente de ir a comer a los mismos lugares que voy yo! A ver. Dos mesas ocupadas afuera, la nuestra y una mesa con una pareja de unos 60 años (y un poquito mas también), que nos sentamos casi al mismo tiempo. El mozo que nos ve, sale con las cartas y se ofrece a dejarles la carta a esta pareja. A lo cual la pareja le responde que no hace falta, y empieza a preguntarle al mozo, que es lo que hay. si alguna vez fue a Maddalena, sabrá que tiene una carta extensa, por lo que el mozo empezó a describirles la carta. Cuando les dijo que tenían pizzas a la parrilla, la pareja empezó a preguntarle que gustos tenía de pizzas. ¿Acaso no está la carta para eso?. Mi nerviosismo empezó a tope la noche, ya que estuvieron cinco minutos de reloj haciendo que el mozo les describa la carta, sin a esa gente importarle que había mas gente esperando ser atendida. Muy estoico lo del mozo, que se la fumó tranquilo y demostró su conocimiento de la carta explicando todas las dudas que esta gente tenía. Pero dejo esta recomendación a los comensales: USEN LAS CARTAS!! mal no hacen a nadie, y bien hacen a mi paciencia.

Resumo antes que nada que la atención del local resultó ser bastante buena, pero sí debo decir que fue gracias a un mozo en particular. Salvado por un mozo con pelo largo y colita (me refiero al pelo atado, no al trasero... o quizás... ... ...).

El mozo que muy paciente comentó toda la carta a la pareja de al lado se cansó del trajín, por lo que se sentó en la barra, empezó a hablar con la persona detrás de la barra y jamás volvió a mirar para afuera. Si bien puede haber sido adrede, considerando los vecinos, uno no tenía porque pagar el pato.

El mozo de colita, vio que nuestra mirada iba hacia un mozo que estaba empecinado en mirar para cualquier lado menos para las mesas, y vino prontamente al rescate, a tomar nuestra orden, a traernos la comida, siempre con una sonrisa, y algún comentario elocuente.

Sorprende lo rápido que sale la comida. Esto ya lo hemos hablado y establecido que puede ser algo bueno o algo malo según lo que usted desee. También he mencionado que en sí, la comida de Maddalena es rica, y es abundante en porciones. Cuando vea que algo dice que es para 2 o 3 personas, es para 2 o 3 hombres que comen MUCHO. En otro caso, es para 3 o 4 personas.

CONCLUSION: Si la buena atención depende de encontrar a UN mozo atento, no es un lugar donde quiera volver. Sin embargo, si puedo encontrar la atención de ese mozo en particular, volvería con gusto. Sepa que además de mi experiencia personal, he recibido comentarios muy buenos, y muy malos acerca de la atención en ese lugar, por lo que su buena o mala experiencia es una lotería. Si no quiere arriesgarse, vaya a otro lado, que Pellegrini está lleno de lugares donde sentarse a comer.



jueves, 12 de abril de 2012

Focaccia. Wheelright 1350. 06/04/2012. Cena

Se preguntará usted el motivo para arrancar el posteo con una imagen de Mario, y es que si vieran al mozo que nos atendió, verían el parecido.

Buscando un lugar donde tomar una cerveza y comer algo sin grandes pretensiones culinarias, una pizza, una picada, un sandwich, caímos en Focaccia, que pelea cabeza a cabeza con otros dos bares que están a escasos metros del mismo.

Apenas llegamos y nos sentamos, un mozo, no Mario, sino Luigi vino muy atentamente a dejarnos las cartas, aunque evidentemente no era su zona (ya que nos avisó que ya venía nuestro mozo).
Una carta simple, bien de bar rosarino. Pizzas, picadas, sandwichería, ensaladas y minutas completan una carta acorde al lugar donde estábamos. Tanto Luigi, como Mario fueron muy amables. La comida tardó poco (era una pizzas, no ameritaba que tardara tampoco). La calidad de la comida, digamos normal, no fue la mejor pizza que haya comido, pero fue rica pizza.

Mario fue muy cortés en venir a sacarnos las cervezas vacías, preguntar si estaba todo bien y ofrecer si queríamos tomar algo mas.

También destaco (cosa que ya he establecido que me gusta), que hice seña a un mozo para pedirle una cerveza, y Yoshi (el tercer mozo), fue, y le avisó enseguida a Mario que pedimos una cerveza para que enseguida nos la traiga.


En cuanto a precio, por una pizza de 8 porciones y 3 cervezas de litro, pagamos unos 60 pesos cada uno, lo cual me parece muy razonable.

CONCLUSION: Para una pizza y una cerveza relajada, en un parque, cerca del río, tranquilo y barato, me parece una opción mas que aprovechable. Yo volveré a aprovecharla. Haga usted lo mismo